martes, 16 de junio de 2026

Algunos cheetah de slot a 1/24 y 1/32

Se ha escrito mucho sobre el coche de carreras creado por Bill Thomas, es algo que me llama la atención bastante, teniendo en cuenta el pequeño número de coches construido y que tampoco tuvo una carrera deportiva apabullante... pero es que el coche molaba... el concepto salvaje y la estética radical sedujeron a muchos fabricantes de slot de la época (y posteriores), ha sido reproducido en variedad de escalas y materiales (plástico inyectado, vacuforme, resina...).
En mi colección tengo unos cuantos a 1/32 y 1/24, y me ha apetecido hablar un ratico sobre ellos, así que abróchense los cinturones.

EL COCHE REAL

William P. Thomas nació en California en 1921, y a la tierna edad de 35 añitos empezó a modificar Corvettes para competición. En 1960 creó su propia empresa, Bill Thomas Race Cars. General Motors no tardó en ponerse en contacto con él para que modificase su berlina de motor trasero, el Chevrolet Corvair. También preparó otros Chevy, como los Belair, y colaboró en el desarrollo del Chevy II. 

Un Cheetah en la película Spinout de 1965(imcdb.org)

En 1963 desarrolló el Cheetah como un concept car. El coche fue diseñado por él mismo y Don Edmunds. El motor que montaron fue el 327 del Corvette, junto a otros componentes del cajón de repuestos de GM.
El citado V8 estaba colocado tan cerca del eje trasero que la caja de cambios conectaba directamente con las ruedas traseras, haciendo innecesario un árbol de transmisión como tal, haciendo que la velocidad que alcanzaban en línea recta fuera impresionante, y dando una distribución de peso cercana a la de un coche de motor central-trasero. Sin embargo, el coche no llevaba nada bien los circuitos con curvas cerradas, por su falta de rigidez estructural, que ponía al chasis de tubos de Cromo-Mobdileno soldados con TIG en serios apuros. Los escapes pasaban directamente sobre los huecos para los pies del piloto, produciendo un calor que convertía el habitáculo en un infierno durante las carreras. 

La carrera deportiva del Cheetah fue corta y estuvo plagada de problemas mecánicos y estructurales.  El primer evento en el que el Cheetah participó fue en Riverside el 1 de febrero del 64, en el que el coche no pasó de la primera vuelta debido a un accidente. El chasis número 3 fue convertido por su dueño Ralph Salyer en un roadster para evitar el horroroso calor en el cockpit , y el famoso Cro-Sal compitió con bastante éxito, ganando 10 carreras de menor categoría entre ese año y el siguiente. Alan Green, dueño de un concesionario de Chevrolet, compró nada menos que tres coches, compitiendo con uno de ellos en las series USRRC, destruyendo otro en su primera carrera y matriculando el tercero para su esposa. 

En 1964 la FIA aumentó sus requerimientos de homologación de un mínimo de 100 a 1000 coches, por lo que Chevrolet retiró su apoyo a Thomas. Apenas un año más tarde, un incendio destruyó la fábrica de Anaheim, un triste final para este proyecto. No se sabe exactamente cuántos coches se produjeron, se cree que se construyeron 23 chasis, y fueron completándose incluso después del cierre del taller de Bill Thomas.

MINIBÓLIDOS A 1/32

Mis Cheetah a 1/32
Como he indicado anteriormente, en la época dorada del slot estadounidense el Cheetah fue profusamente reproducido, y en mi colección tengo coches a 1/32 de Strombecker y Cox, muy distintos entre ellos, siendo el segundo una maravilla que se acerca al detalle de una maqueta, y que además tiene una impresionante mecánica, con un chasis de Magnesio, guía con eje basculante, un potente motor Mabuchi FT16D y una calidad de terminación y ajustes inigualable.

Cheetah 1/32 by Cox
El segundo Cheetah de mi colección, regalo de mi buen amigo Chilibroste, Pintado y decorado por algún aficionado hace muchos años.
El Strombecker es mucho más parco de detalles, tiene una forma más corta, y parece más plano, no tiene los orificios del capó, y los faros no son transparentes sino tapas cromadas. En su defensa he de decir que representa una unidad distinta al de Cox.

Cheetah de Strombecker, el color amarillo es exclusivo de la producción francesa de la marca
Aparte de un coche original, con su horrible chasis de dos piezas negro y su motorcillo WASP, tengo uno muy modificado, que mi amigo Álex Abad creó con una carrocería de desguace en muy mal estado y una mecánica EXIN. El coche tiene mucho mejor aspecto pintándolo y poniéndole unas ruedas decentes, y su chasis proveniente de un Porsche 911 le asegura diversión en pista. El filtro redondo del motor viene de un kit de MRRC, y los escapes están impresos en 3D.

Cheetah Strombecker modificado por Álex Abad



Los chasis de los coches más antiguos: El impresionante Cox de Magnesio, Strombecker modificado (material EXIN) y Strombecker de serie con el chasis regulable de plástico
El siguiente modelo lo presentó Carrera hace unos años, en las dos escalas. A 1/32 da una sensación de solidez tremenda, y aunque es bastante juguetero en detalles es una preciosidad. Me gustan mucho las variaciones en la tapa de los carburadores y las salidas de aire detrás del habitáculo "ampliadas". 
Cheetah 1/32 (Carrera 132)



Le toca el turno a otro Cheetah contemporáneo, concretamente el que fabricó la marca de la isla de Jersey MRRC, tengo dos unidades: uno "de caja" con su chasis regulable de plástico "Sebring", que lleva un motor slimline (Tipo FF, bastante más pequeño que los standard de slot, que en los últimos años se está popularizando para las reproducciones de coches pequeños y con poco espacio en el interior). El motor no tiene mucho par y adolece de falta de frendo, pero permite montar un interior completo.
La carrocería es para mí la mejor de todas, con unas proporciones muy correctas, en las que se nota el respeto por la escala 1/32.
MRRC Cheetah
Aparte del rojo "de serie", compré una carrocería en Kit a la que, en vez de un chasis Sebring de plástico, decidí montar una mecánica de la misma marca aunque algo más parecida a las que llevaban los coches de slot americanos de los 60. Un chasis Clubman de aluminio, regulable y adaptable sin apenas modificaciones a un montón de modelos. El motor es de caja corta, un FK130 de los que solían montar los coches de 1/24 con chasis metálico Pla-fit. Aunque el Clubman estaba pensado para montar ejes de 3mm, opté por unos de 2,38 utilizando cojinetes de bolas en el eje trasero y delante haciendo un soporte de eje con tubo de latón. Las llantas provienen de Fly, concretamente de los Lola T70, se parecen bastante a algunos modelos típicos de mediados de los 60. Lo pinté en una mezcla de amarillos y naranjas con distintas tonalidades, intentando hacer transiciones suaves que le dieran sensación de volumen. 
MRRC cheetah - modificado



Los Cheetah "modernos": de izquierda a derecha. MRRC de serie con chasis Sebring (eje trasero sustituido por material calibrado), MRRC con chasis de aluminio Clubman y Carrera de serie, con su exagerada anchura.

MINIBÓLIDOS A 1/24

Cox y Strombecker también reprodujeron el coche en escala grande, siendo ambas carrocerías casi perfectas copias de sus hermanos más pequeños.
Cheetah de Cox a 1/24

Cheetah de Strombecker a 1/24
Sin embargo, las mecánicas son totalmente distintas: el chasis de Cox también es de Magnesio pero el gran motor 36D va colocado en posición transversal. El Strombecker de origen llevaba un chasis de metal regulable con un motor TC24 propio de la marca, pero alguno de sus anteriores dueños le adaptó un Scuttler, que llegó a mí con un temperamental motor Avenger de 6V y para el que recientemente he conseguido un Scorcher, que es la versión de 7 polos.
Cheetah de strombecker con el motor Avenger aún montado, antes de sustituirlo por el Scorcher 7 (encima)
Por último, hace unos años conseguí una carrocería de un juguete de fricción de los 60-70 de Hong Kong, que en un principio me pareció una copia de un Cox, pero que muestra claras diferencias con el fabricante americano, es algo más corto manteniendo casi la misma anchura. 
Lo motoricé con un chasis Plafit, colocando un motor con sabor Vintage, concretamente un Parma 16D de los que se usan en pista de madera en la actualidad. Las llantas de eje de 3mm llevan unos tapacubos imitando a unas American Mags, y las gomas traseras son los donuts que fabrica Mitoos para los camiones de 1/32.
Cheetah 1/24
Los tres Cheetah a 1/24: vista trasera

Desde arriba

Las potentes mecánicas de los 1/24
Aquí termina mi pequeña colección de Cheetah, alguno se ha perdido por el camino (tuve uno muy chulo a 1/24 con una carrocería de vacuforme y un chasis Atlas, pero cometí el tremendo error de venderlo hace años). Espero que éstos se queden conmigo muchos años.