Mostrando entradas con la etiqueta evolution slot. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta evolution slot. Mostrar todas las entradas

miércoles, 3 de marzo de 2021

Un Lotus, un Corvette y otros cacharros

Hace unos días terminé este Lotus Elan construido a imagen y semejanza (salvando las distancias) del utilizado por Santi Herrero (el piloto motociclista con el que comparto nombre y apellido, que perdió la vida en la isla de Man en 1970) en el Rally Firestone de 1969. La carrocería y el chasis 3D son de Evolution Slot, la marca del pionero de las resinas Toni Ruvira. Un trabajo muy fino y bien escalado (el coche es muy canijo, como debe ser a 1/32), sin burbujas y sin apenas rebabas que quitar, que se dejó pintar sin problema (y eso que con el aerógrafo soy un manazas y necesito urgentemente hacer una visita a la óptica, porque veo menos que Pepe Leches). Las calcas son obra de Decal Station, y como siempre en las producciones de este fabricante, de muy buena calidad, fáciles de colocar y superresistentes.



Continúo con otro trabajico que he acabado en los primeros días de este año, la clásica maqueta de Revell del Ford 34, con las aletas recortadas en plan Hot Rod y bajísima de altura, con un chasis específico para el modelo obra de Any 3D, unos ruedones reciclados de los coches SRS de Exin (con la llanta original de la maqueta haciendo de tapacubos) y y un color negro zaíno abrillantado a base de pulimento, al estilo clásico.




Y le tocó el turno de la remotorización a mi viejo fiesta, una carrocería que, desde que Carlos Aguado le hizo los aletines traseros en los noventa, ha montado mecánicas variadas, hasta que también me he decidido a cambiarlo por un 3D de Any 3D, y menudo pepino... La carrocería la decoré hace más de 20 años, y probablemente podría haberla mejorado bastante, pero a mí me gusta así...
Al lado del "grupo 2" el original parece que va a correr un raid...
...Y hablando de raids y carreras por el campo, he aquí un escarabajo realizado con una carrocería de desguace, que me regaló mi amigo Ignacio Minibólidos Chamartín, y que, fíjese ud, encajaba cojonudamente con un chasis del Citröen 2CV Sáhara de SCX. Unos complementos del cajón de sastre, (baca de slotmanía, proyectores delanteros de algún mini 4wd de Tamiya, una bandeja medio cortada de un 911 de Exin, ruedas de maqueta de plástico, etc), soluciones cutres varias, una capa de pintura, unos números pintados a mano en plan preparación casera y una buena capa de mierda!!. Quizá lo que hice con más ganas fueron las ruedas, que tienen unos tapacubos en 3D y unos neumáticos redondeados tipo tractor de Mitoos...







...Y de esta guisa me llegó un Corvette de Revell de los años 60, agujeros en la carrocería, manchas de pegamento y demás. Así que ni corto ni perezoso me dispuse a darle otro aspecto, manteniendo la mecánica original, con un chasis sencillo de plástico movido por un potente motor 16D.

Adiós paragolpes, unos apaños en el capó (unas entradas de aire para vaya usté a saber qué, tapando los agujeros), capa de pintura, capa de barniz satinado, calcas de Decal Station (concretamente de otro C2, el del equipo Penske en las 24 horas de Daytona del 66), otra capa de barniz, dejar secar, montar una planchita hecha con un blister de medicamento para simular el radiador delantero) pintar interior y montarlo, atornillar el chasis original (debería haber montado unas ruedas más anchas pero preferí mantener las llantas de Revell por puro romanticismo) y a la vitrina, a hacer compañía  a los otros C2 que tengo.

Me olvidaba de citar los escapes laterales, sacados de un desguace de un estático, los más observadores os habréis dado cuenta de que los escapes originales asoman por detrás, se los podía haber quitado, pero se me olvidó. Luego el gran Carlos Reboredo (que por cierto, ha montado el Corvette y el Lotus Elan con las mismas decoraciones, pero mucho mejor, y del que me he copiado vilmente) me dijo que algunos coches de carreras en los 60 llevaban los dos sistemas de escape y los iban cambiando dependiendo de si tenían que hacer un trayecto por carretera abierta o llegaban al circuito. Así que bien puestos están, qué fácil es encontrar excusas pa tó.

Y como suele ocurrir, no he terminado con unos y ya estoy pensando en los siguientes!!






























lunes, 11 de enero de 2021

El Seat 850 Spider Juncosa que nunca corrió el Montecarlo



El preparador barcelonés Juncosa desarrolló un prototipo sobre la base del Seat 850 Spider a principios de los 70, con el que compitió sobre todo en pruebas de montaña (fue subcampeón de España en el 73) y algún rallye, como el 2000 Virajes. Con el ligero chasis del spider (reforzado) y un motor biárbol de hasta 1750 cm3 y 161 caballos, el coche era un auténtico pepino difícil de llevar en línea recta.

Manuel Juncosa junto al 850 en una prueba que publicó Autopista en Enero del 73

Pues bien, hace unos meses conseguí baratico en ebay un maltrecho kit en su caja original (o lo que quedaba de ella) en... ¡el Reino Unido! no traía calcas ni chasis, aunque me gustó mucho la calidad con que la carrocería había sido modelada por Toni Ruvira (había olvidado decir que era un kit de Evolution Slot, aproximadamente del año 2001). 

Siempre me había gustado el coche, sobre todo la unidad que Carlos Reboredo construyó (podéis verlo en este maravilloso artículo de la caja de los truenos).

Como tenía muchas ganas de montarlo, pocas de buscar las calcas, y nunca he sido un maniático de las decoraciones reales, pues me decidí a hacer mi propio Juncosa, una suerte de fantasía en la que un piloto francés compró el coche y compitió con él en el Montecarlo de unos años más tarde (y digo lo de un piloto francés porque tenía por ahí unas calcas de Decal-Station de un Alfa de un francés y me venían bien...).

Evolution Slot 2001-2018

Total que limpié bien la carrocería, quité alguna rebaba que tenía (pocas, los coches de Evolution Slot tienen muy buena calidad), y empecé a pensar en qué chasis le iba a poner. El coche estaba pensado para llevar el del 600 Abarth de Reprotec, del cual no disponía, así que encendí el ordenador y adapté un chasis 3D usando como base el que Ángel Alcañiz diseñó para el Seat 600 TC  y que tiene una batalla similar, adelantando bastante la guía pues el morro del coche es bastante más largo que el del pelotilla. Los soportes originales de la carrocería no me valían, así que los corté y puse unos también impresos en 3D.
Chasis del 850 spider
Para las llantas utilicé unas que creo que deben ser de las que venden en alguna tienda británica para los coches antiguos de Scalextric UK con ruedas canijas (Mini, Metro y compañía), utilizando unos tapacubos de resina también de Evolution. Las gomas me las regaló Sam Chuecos, y tienen un agarre bastante bueno (espero que duren más que las inglesas, que se suelen rajar o convertir en piedra).

El chasis con la carrocería ya montada y las ruedas, que le vienen al pelo

Una vez terminada la parte mecánica del proceso, que es la que más disfruto, me tocaba pintar y decorar, y claro, ahí ya tardé más... Elegí un amarillo para distinguir el coche de los naranjas-rojos que la gente montó con el kit en general, y, todo hay que decirlo, porque andaba pintando unos cuantos coches más del mismo color. Le coloqué como me pareció las calcas, barniz, dejar secar unos días, y a liarme con los detalles. Paragolpes y ópticas para empezar...


Y la parte que más temía, el interior y los cristales. El kit venía con dos bandejas, una de resina y otra menos detallada de vacuforme, que es la que utilicé (algo de peso se ahorra, y con un habitáculo tan canijo apenas se ve). los cristales en un principio me parecían complicados, hay que cortar cada uno de ellos y pegarlo por separado, pero la verdad es que encajaban muy bien, y con cuidadín y siguiendo los consejos de Dani del Toro, conseguí montarlos sin dejar pegotes de pegamento o marcas de dedos.


Algún detallín dejé para el final, como las matrículas impresas en papel fotográfico o los limpiaparabrisas hechos con grapas. ¡Entonces llegó la gran nevada y el col de Turini se montó solito en mi patio!